El acero corrugado es un material con el que acostumbran a trabajar las empresas de ferralla en Castellón. Se utiliza principalmente, como sabes, en el sector de la construcción, sobre todo para la fabricación de elementos de hormigón armado que se emplean en diferentes estructuras.

Este tipo de acero laminado se estandariza en barras que presentan una serie de características mecánicas y químicas, de las que vamos a hablarte ahora. Básicamente, lo más destacado es que pueden ser cortadas y dobladas con facilidad, puesto que presentan una gran ductilidad.

Las cabillas, nombre con el que también las conocemos, están reguladas por una serie de normas europeas, que son la UNE 36068:2011, UNE 36065:2011 y UNE36811:1998. Esta regularización ha de ser seguida a rajatabla por las empresas de ferralla de Castellón y se basa, principalmente, en las características y los diámetros de estas barras, que están debidamente marcados y deben oscilar entre los 6 y los 40 milímetros.

Con objeto de garantizar un cálculo exacto de las estructuras de hormigón armado, estas barras de acero corrugado han de tener un adecuado límite elástico, carga de rotura y alargamiento de rotura. Otra de las características técnicas de este material es que presenta una gran soldabilidad.

El conjunto que forman estas varillas corrugadas o tetraceros se denomina ferralla. Conocidas también como armaduras, sirven para evitar que el hormigón se resquebraje.

Estas armaduras son funcionalmente un conjunto homogéneo, ya que trabajan en bloque para mejorar la resistencia del hormigón. Asimismo, han de contar con un recubrimiento mínimo igual o mayor a un diámetro de la barra utilizada. Si es superior de las losas, de 1,5 centímetros, y si es inferior a 2 centímetros. Si están expuestas a la intemperie, ha de estar entre los 3 y los 7 centímetros.

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