La mayoría de las empresas de ferralla en Valencia distribuyen, entre muchos otros tipos, acero destinado a la construcción. Así, dependiendo de las necesidades de cada obra, se comercializan perfiles metálicos de diversas características con diferentes formas y longitudes que variarán también según se utilicen como vigas o pilares, cuyas funciones en cada caso son distintas.

Específicamente para las obras en las que se utiliza el hormigón armado se requiere un tipo de acero laminado en forma de barras de diferentes diámetros con resaltos o corrugas que mejoran la adherencia del hormigón. Es el usualmente denominado acero corrugado y además de poseer gran ductilidad es muy resistente por lo que no suele sufrir daños al momento de doblarlo o cortarlo. De esta forma, dichas operaciones resultan más seguras y menos costosas.  

Tal como nos explican los expertos de Hierros y Ferrallas Cruz, el acero corrugado se utiliza junto con el hormigón para conseguir la parte constructiva del hormigón armado. Y es que este metal reemplaza la deficiencia de resistencia para transformarla en la tracción que logra junto con el hormigón. De esta manera, soporta y aguanta junto con aquel la estructura que se construye.

El nombre de este tipo de acero que distribuyen las empresas de ferralla en Valencia se debe a las corrugas que podemos notar a simple vista y que permiten una adherencia del hormigón más eficiente. Estos resaltos evitan que el material se deslice cuando se aplica, logrando mantener la mezcla inmóvil el tiempo suficiente para su secado. 

Por último, destacar que el hormigón proporciona al metal una mayor protección frente a la oxidación, favoreciendo una mejor durabilidad. Además, la resistencia de este metal es superior al acero redondo común.